Hace mucho ruido al escribir.
Escribe demasiado rápido y golpea la mesa a través del folio. Unos golpecitos constantes, como un pájaro carpintero, pequeñajo.
Está concentrado en "escupir" todo lo que ha memorizado unas horas antes, sin preocuparse en argumentar ni extraer lógicas y relaciones. Al fin y al cabo, era una prueba de Historia, y si algo nos enseña ésta, es que nunca se aprende de ella.
10 minutos. 20. 40.
A los golpes rítmicos se le unen bostezos algo ostentosos.
Siempre se pone a bostezar cuando está nervioso. Una de esas rarezas de las personas poco convencionales.
1 hora. Hora y media.
Comienza a golpear el borde de la mesa con la parte posterior del bolígrafo, cuando no con los dedos extendidos, formando acordeón.
Cuando se levanta a entregar el examen, una extraña aura de rencor y malicia se adueña del aula.
Tiene el presentimiento de que decenas de ojos se posan sobre él y puede notar sus negativas vibraciones. Flota verdadero odio en el ambiente.
A pesar de su intuición, se come la primera colleja.
Y las veinte siguientes.
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