viernes, 9 de julio de 2010

Sin título (Anónimo 6)

Hola ruliñas y ruliño!!!!.

Dicen que un día sin sonrisas, es un día perdido. Pues gracias a vosotr@s y a ese camino puedo afirmar que no hubo ningún día perdido en esos 10 días. Es como la historia fantástica de Concha en la que la gente cuenta los días en que ha sido feliz y cuando muere en la lápida pone únicamente ese tiempo. Por mi parte mi lápida podría decir que al menos diez días viví. Y, además, con una intensidad que hacía muuuucho tiempo que no vivía. Con esto no sólo quiero agradecer todo lo que me hicisteis sentir, sino reforzaros a cada uno de vosotros, que sois capaces de dar vida, de dar sonrisa a las personas y eso es una cualidad de la que no dispone todo el mundo y de la que siempre tenéis que estar orgullos@s.

Me habeis enseñado muchas cosas sólo con vuestras palabras y con lo poco que sé de vuestras vidas. Habéis abierto ese horizonte que a veces se nubla en mi cabeza y le habéis puesto unos rayos de luz tan brillantes que no va a haber nubarrón que los cubra.

Sé que realmente no nos hemos conocido como se conoce a cualquier persona en nuestras vidas, pero hemos conocido nuestras esencias que realmente es lo importante de todo esto. Cuando conoces a alguien en tu vida diaria, lo conoces con el aspecto tanto físico como psicológico que la otra persona quiere mostrarte. Para mí el camino no dejaba opción nada más que a lo esencial de cada uno. No había ropas especiales,ni peinados ni ''maquillajes'' que sin darnos cuenta a veces utilizamos en nuestras relaciones. Éramos nosotros mismos. Joder si hasta el olor corporal era natural!!! jajajajajaja.

Cuando algo te parece tan dificil de expresar que ni siquiera eres capaz de encontrar las palabras para definirlo, se convierte en algo muy especial. Creo que el camino de Santiago tiene esa magia porque cada uno depositamos en él esas indefinibles y múltiples emociones e, igual que nosotros, las depositaron otros y esa energía se mantiene en él, esperando al siguiente peregrino para compartirlo. Quizás la única palabra que defina en parte todo esto sea AMOR, pero no un amor exclusivamente hacia alguien en concreto, amor hacia esas vistas maravillosas, hacia esas sinfonías (como decía Carmen) que inundaban nuestros oidos, hacia ese aliento que te proporcionaba la persona que andaba a tu lado cuando parecía que nunca iba a llegar el final de esa etapa, amor por compartir, por hacer sonreir a otra persona...

Soy muy consciente de que somos cada uno de una punta y que es complicado mantener todo esto, pero igual que alguna gente cree en Dios, yo creo en el destino y al fin y al cabo por él pudimos vivir todo esto. Así que creo que, gracias a él, seguro que se podrá mantener en el tiempo de una forma u otra. Lo que ha unido el camino, no lo separará el hombreeeee jejejeje.

Sed todo lo felicices que querais ser, puesto que somos totales responsables de nuestra felicidad, pero sed conscientes de que cada uno recoge lo que siembra
y vosotros me habeis hecho muy feliz en estos 10 días así que ya sabéis lo que os va a tocar recoger.

Un besazo enorme y un abrazo lo más parecido al de esa plaza de obradeiro, es lo único que os puedo regalar desde la distancia pero seguro que os llega.

Os quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario