domingo, 1 de agosto de 2010

Volvemos a la carga

Ya estamos en agosto, época histórica del veraneo más cañí y fuente de calor inagotable, que provoca unas ganas inmensas de no hacer nada más que disfrutar de unas merecidas, o no, cervezas en cualquier sitio fresco.

Recientemente me comentaba alguien, al que poco a poco puedo ir calificando de amigo, a pesar de la distancia física y de carácter, que me he estado aprovechando del talento del resto para elaborar este blog, sin aportar ni esforzarme lo más mínimo por mi parte. Tiene razón y hay dos motivos para ello:

- Si uno no tiene mínimo talento para escribir, acaba siendo un excelente editor (como refleja Tom Sharpe en su divertida "La gran pesquisa").

- Soy tremendamente vago.

Aún así, y sin que sirva de precedente, colgaré algunas cosas que escribí hace algún tiempo y, por un motivo u otro, les tengo un cierto cariño.

Empezaré con un relato que hice durante mi poco fructífera etapa universitaria, y que guardo como un pequeño tesoro personal, pues, aunque no es ninguna obre maestra, me sirvió para aprobar Economía Mundial una asignatura peñazo con un profesor tan bueno, como exigente.
Puede que resulte un poco farragoso al lector común, ya que engloba temáticas tratadas durante los 4 meses que duró la asignatura... pero así aprendéis cosas nuevas :p.

Tiene 14 páginas, por lo que lo iré publicando por partes, pues blogspot no permite tantos caracteres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario